Distinguir que es lo que a uno le hace mal, que lo perturba, lo saca de eje, lo desequilibra…
Es una de las tareas que me da Andrés, y creo que mas le costo que yo entendiera.
Es una tarea simple, pero profunda. Muchas veces nos pasa que estamos mal, angustiados, desganados, sin ganas de levantarnos de la cama, y en cima de ese estado demoledor, nos enojamos con nosotros por no hacer nada, sentimos culpa por no hacer nada, o hacemos todas las cosas que nos harían peor..
Por ejemplo, comer, cuando lo que tenemos no es hambre, tomar, cuando lo que necesitamos no es liquido, fumar, mirar tele y esas cosas que en exceso a uno le hacen mal…
Lo que el me aconseja es encontrar cosas que me hagan bien, para hacer en esos momentos vulnerables, que con mucho trabajo encontré. Y reemplazar los malos hábitos que te hunden, por los nuevos que te levantan…
Pero para para! Que no es tan fácil. Hay cosas que uno ya tiene muy naturalizados y es difícil desenraizar.
Entonces pasa, o a mi me pasa lo peor… a partir de la pauta esta propuesta por mi psicólogo, (que no es psicoanalista) la cabeza comienza a estar atada a una especie de cuadro matemático, de preguntas, respuestas, acciones, y la verdad es que va bárbaro mientras no me salteo ningún casillero, pero cuando la pifio o meto la pata: no quiero volver al consultorio de Andrés por vergüenza hacia el, bronca hacia mi… y otra vez el desbarajuste, y comienzan estas oraciones en mi cabeza:
¿Cómo le explico que voy para atrás? Que soy tan anormal… es horrible!!!
¿Por qué me puse mal? ¿Por qué reacciono así? Me siento tan vulnerable.. no se porque carajo no estoy en el mejor momento de mi vida! Tendría que estarlo! La puta madre…
Será esta la causa de faltas al psicólogo de más de uno o es solo la mía? No animarse a dar la cara cuando las cosas tendrían que ir mejor… ¿tendrían que ir mejor?
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